Las obras maestras que Gaudí dejó en Barcelona son diversas: la Sagrada Familia,el Parque Güell,la Pedrera,la Casa Batlló y otras,son visitadas por miles de personas diariamente. Pero hay Gaudí más allá de estas piezas icónicas. En la parroquia de St. Pacià,en el barrio de St. Andreu,se puede admirar una de las primeras. Se trata de un mosaico que preside el suelo de la iglesia,diseñado por un Gaudí muy joven que justo terminaba sus estudios de arquitectura. Todo y que se trata de un trabajo novel,el arquitecto ya mostraba algunas de las características que más tarde desarrollaría en su tan admirada obra.
El mosaico se proyectó y construyó entre 1879 y 1881,mientras se construía el convento colegio de Jesús María,que incluía la capilla reconvertida hoy en parroquia,situada en la confluencia de las calles Monges y Vallès. El recinto se había encargado al arquitecto,nacido en St. Andreu,Joan Torras Guardiola,que a su vez encargó el mosaico de la iglesia y otros elementos del convento a Gaudí,uno de sus alumnos en la Escuela Provincial de Arquitectura.

Gaudí diseñó un mosaico que los expertos definen «a la romana»,es decir,compuesto por miles de pequeñas baldosas de mármol blanco,negro y diversas gamas rojizas que forman un conjunto de formas geométricas. La riqueza del mosaico se extiende por el pasillo central y el transepto,mientras que en la zona que ocupan los bancos de la iglesia es mucho más sobrio.
En 1890,nueve años después de la finalización de las obras,el convento fue vendido a los maristas. Dos décadas más tarde,el convento y la iglesia fueron engullidos por las llamas durante la Semana Trágica. Aunque el incendio no causó daños estructurales graves,los maristas decidieron abandonar los edificios. Pusieron a la venta las parcelas y alquilaron la iglesia como almacén,hasta que en 1923 el Obispado la compró para convertirla en la actual parroquia de St. Pacià.

La actividad religiosa se interrumpió durante la Guerra Civil. Entonces el rector llegó a un acuerdo con el comité revolucionario de St. Andreu y cedió la iglesia para finalidades sociales y evitar así su destrucción. De esta manera,St. Pacià se convirtió en comedor popular hasta 1939. Los sucesos de la Semana Trágica y de la Guerra Civil dejaron muy destrozado el mosaico de Gaudí,que finalmente se pudo restaurar en el año 1988.