EL ELEFANTE DE LA CATEDRAL

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La catedral de Barcelona es fuente inagotable de leyendas. Una de éstas tiene como protagonista una de las 160 gárgolas del templo,la que representa un elefante con una especie de construcción en forma de torre o palanquín en el lomo. Dice la leyenda que,si se le rompiese la trompa,el mundo se hundiría. Añado que se ha roto en un par de ocasiones y el mundo,aparentemente,todavía sigue como si nada.

La gárgola del elefante se encuentra en el ábside,situada hacia el Palau del Lloctinent. Se restauró en 1997,junto con otras gárgolas. El elefante recuperó su trompa y se reconstruyó el palanquín,que estaba muy deteriorado. Tanto ésta como sus vecinas,que representan un unicornio y un toro,son sin duda las tres gárgolas más singulares de toda la catedral.

GÁRGOLA DEL ELEFANTE. CATEDRAL DE BARCELONA.
FOTO: GLORIX

Durante la década de 1960,la gárgola del elefante protagonizó un incidente que incluso tuvo repercusión en la prensa de la época. Como que la trompa estaba dañada,los días de lluvia el agua caía directamente sobre la capilla del Sagrado Corazón,y ésto provocaba filtraciones y humedades. Entonces se instaló un tubo que la prolongaba,de manera que el agua iba directamente a parar a la fachada del Palau del Lloctinent,lo que provocó las quejas de los responsables del Arxiu de la Corona d’Aragó. Finalmente,se procedió a la impermeabilización del tejado de la capilla y se resolvió el problema.

La razón por la cual una de las gárgolas de la catedral representa un elefante sigue siendo un misterio sin resolver. Este tipo de canalizaciones se empezaron a instalar en las iglesias góticas en el siglo XIII. Al principio tenían un objetivo práctico: alejar de los muros el agua de la lluvia. Pero rápidamente se aprovecharon también como recurso decorativo,con motivos inspirados en la mitología cristiana. No obstante,el elefante no era un animal demasiado conocido en la Europa de la Edad Media. De hecho,más bien forma parte de la tradición oriental,y concretamente de la simbología hindú,como elemento que sostiene el cosmos.

Pero el elefante con palanquín en el lomo también es una máquina de guerra de la antigüedad. Aníbal utilizó elefantes con esta finalidad,y en la Biblia se relata que Judas Macabeo se enfrentó a ellos en su lucha con los persas. A pesar de ésto,es difícil pensar que la gárgola de la catedral de Barcelona pueda hacer referencia a este episodio bíblico. Lo más acertado es suponer,como apuntan algunos estudiosos,que representa una especie de fortaleza de la Iglesia.

Sea como sea,vale la pena buscarla y admirar la originalidad de esta gárgola.